Una colección nacida de la literatura y el arte de recibir

Mantel Liza blanco con borde champagne en una mesa preparada para recibir

Iván Turguénev fue uno de los grandes escritores rusos del siglo XIX. Su obra retrató con especial sensibilidad la naturaleza, las antiguas casas de campo, la vida europea y aquellas emociones que permanecen en la memoria mucho después de haber ocurrido.

El nombre de esta colección nace de Aguas de primavera, una de sus obras más evocadoras, en la que el amor, la memoria y el paso del tiempo avanzan con la fuerza inesperada de una corriente primaveral. Nos atrajo esa imagen: la primavera no solo como una estación, sino como un instante de renovación, belleza y emoción capaz de transformar aquello que toca.

La colección se inspira en ese universo de Turguénev, tendido entre la quietud de las viejas fincas de campo y el refinamiento de la vida europea. Interiores habitados con naturalidad, mesas preparadas sin estridencias y objetos elegidos para acompañar la vida durante muchos años.

En esta primera edición, la delicadeza de las fibras y el cuidado de las terminaciones se traducen en piezas pensadas para acompañar la vida cotidiana. Textiles que visten la mesa con naturalidad y hacen de recibir un gesto íntimo, bello y perdurable.

Así nació Aguas de primavera: una colección concebida para formar parte de nuestros rituales cotidianos y convertir la mesa en un lugar al que siempre queramos volver.

Descubrir las piezas