Maison Ninnah nació del deseo de volver a la materia y crear con las manos.
Mucho antes de imaginar este proyecto, mi abuela materna Nina —cuyo nombre da vida a esta casa— me enseñó una forma singular de mirar. De ella heredé el amor por la estética, la lectura y la certeza de que la belleza no es un adorno superficial: es una forma silenciosa de cuidado. Preparar una mesa, elegir la cristalería y vestir el espacio con textiles nobles era su manera de expresar respeto por los invitados, pero también por uno mismo.
Más tarde, mi paso por los ámbitos académico y corporativo formó mi manera de pensar: observar con atención, comprender que las decisiones esenciales dependen de detalles precisos y entender que el criterio no se terceriza.
Con el tiempo, esos dos mundos se encontraron. Quise crear piezas para el hogar cuyo valor residiera en la elección consciente de los materiales, la arquitectura de sus proporciones y el rigor de su confección sastrera.
Así nació Maison Ninnah: un atelier donde el oficio no se subordina a la prisa y cada pieza se piensa para habitar la vida cotidiana y conservar su presencia con el tiempo.
Esta escala de atelier nos permite ofrecer un servicio de confección a medida para mesas singulares. Cada solicitud se evalúa de forma individual, preservando siempre la caída noble del material y la armonía del diseño original.
Maison Ninnah une lo aprendido a lo largo del camino: la precisión del análisis, la dedicación del oficio y la convicción, heredada de Nina, de que hacer bien las cosas es la forma más honesta de cuidar.
Hanna Steblina
Fundadora y Directora Creativa